«Asómate a ese vértigo sutil

en que la irrealidad se hace evidencia.

La más común ceguera de este mundo

es ver tan solo lo que todos ven».

 

De vez en cuando viene bien hacer balance, revisar el camino andado. Y muchas veces conviene evitar la tentación de reunir toda la obra. Mejor agavillar de aquí y de allá unas piezas significativas. Es lo que ha hecho Lorenzo Oliván (Castro Urdiales, 1978) en esta antología de su poesía que ha titulado con toda la intención Las percepciones islas. Poemas entresacados de seis poemarios y cinco inéditos componen un conjunto coherente a partir de una voz reconocible.

Reseña de Arturo Tendero en El placer de la lectura

 

 

ESTE ÁRBOL QUE NO ES ÁRBOL

El poema puede irse por las ramas.
Por eso hay que podarlo,
multiplicar caminos en su origen,
para que tome fuerza.

Los brotes que no están también dan fruto.
Y, en el filo
de la hoja que fue
y se llevó el viento,
se hace un corte la luz y habla su herida.

El tronco es lo fatal,
la forma de aspirar a darlo al aire.

Cada cual que entra en él
trae consigo su fronda:

la parte de este árbol —que no es árbol—
que no se ve
pero que más se mueve.

 

El lenguaje de Para una teoría de las distancias es, generalmente, conceptual —palabras fetiche de Lorenzo Oliván se repiten con frecuencia: imán, vértice, médula, ritmo, luz, ebriedad—, pero se transforma paulatinamente en canto para los sentidos, como en el poema «A escala aquí la vida» o en experiencia indagatoria en los sótanos de la realidad y del pasado, como en el poema «Los sentidos». La palabra poética rompe candados, descerraja puertas no para hacer evidente lo visible sino para vislumbrar lo invisible. Oliván rasga las cuerdas del misterio para que su sonido acabe por revelar lo más recóndito porque «esconde cada cosa en sí el secreto / de la mejor distancia / a que debe ser vista».

Párrafo extraído de la reseña de Carlos Alcorta que fue publicada el 15/06/2018 en suplemento cultural Sotileza de El Diario Montañés.

 

CORRESPONDENCIAS

El viento sabe
que a base de soplar
y soplar fuerte fuera de la casa,
al final siempre acaba
soplando dentro de nosotros mismos.

 

Lo primero que destaca de Puntos de fuga es una cualidad que no se suele subrayar en las obras poéticas: se trata de un libro cortés con el lector, colorista a la vez que hondo, variado sin dispersarse, un libro para los ojos y para los oídos, para la inteligencia y para el corazón.

 

Lorenzo Oliván piensa con los ojos, reflexiona con imágenes, no con conceptos. En las realidades más comunes acierta a ver lo que nadie había visto antes que él, lo que nadie, después de leerle, podrá dejar de ver.
Puntos de fuga, escrito a lo largo de un lustro, es un libro que son muchos libros. Cada lector hará su propia selección. La poesía amorosa cuenta con aciertos que, a mi entender, pronto alcanzarán la categoría de clásicos, como el soneto “Centro” o las tres variaciones dedicadas a un tema tópico, la contemplación de la amante dormida, del que Oliván sabe extraer resonancias inéditas. Hay también apuntes de poesía viajera, aparentemente menor, con ejemplos tan excelentes como el primer poema, “Barrio judío”, de la serie dedicada a Praga: “Este reloj no quiere/llegar al tiempo/al que el tiempo llegó/ hace ya mucho. En vano/ marcha hacia atrás huyendo/de la tragedia que ya ha acontecido”.

 

Reseña de Puntos de fuga de José Luis García Martín para El Cultural

 

El próximo miércoles, 9 de septiembre, celebrando que se cumple un año de la apertura al público de Anaïs Libros, tendremos el gusto de recibir en la librería a Lorenzo Oliván que nos deleitará con una selección de lecturas de Las Percepciones Islas.

Aviso a los interesados en asistir.

Debido a las restricciones sanitarias y el limitado aforo de que disponemos se ruega consultar disponibilidad de asientos, que se repartirán por orden de solicitud.

 

«Pocos autores han escrito reflexiones tan certeras sobre el hecho de viajar. El viaje como desaparición, como producto de la contemplación infantil de los atlas abiertos sobre la alfombra, como el lugar en el que las miradas se cruzan.»

Jacinto Antón, El País

Los caminos del mundo

En 1953, con solo veinticuatro años, Nicolas Bouvier emprende, junto al dibujante Thierry Vernet, un viaje por Yugoslavia, Grecia, Turquía, Irán y Pakistán a bordo de un diminuto Fiat Topolino. A lo largo de su expedición, que se alarga diecisiete meses, ambos recogen sus impresiones y experiencias. Bouvier las escribe y Vernet las ilustra. El resultado es este libro; un texto de culto de la literatura de viajes y una oda a una forma de conocer el mundo alejada de aeropuertos y hoteles, en la que basta una mochila a la espalda y el vaivén de la improvisación para descubrir adónde nos lleva el camino.

 

 

La visita del médico de cámara

El 5 de abril de 1768 Johann Friedrich Struensee fue contratado como médico de cámara del rey danés Cristián VII; cuatro años después era ejecutado. Entre ambos acontecimientos se desarrolla una de las más fascinantes historias de la Europa del siglo XVIII, en la cual un médico alemán se convierte en valido de un rey demente y logra introducir una serie de reformas progresistas para ofrecer más libertad al pueblo en los albores de la Ilustración; un proyecto político que enfurece a los nobles, temerosos de renunciar a su poder, mientras presencian escandalizados la influencia de Struensee, «el silencioso», sobre el monarca y la joven reina, con la que inicia una apasionada y trágica relación.

 

 

 

Luis Eduardo Aute – Toda la poesía

«Se puede perder el sentido de la vida / pero jamás de los jamases el sentido del humor»

La pluma irreverente, divertida, irónica, rebelde, vertida en poemas.Su mirada brillante y certera al siglo XXI. El espejismo del paso del tiempo. El amor como única defensa ante los contratiempos,como única revelación de la existencia de Dios. El mundo como un fabuloso despropósito de contrarios. La reivindicación social, la denuncia, la rebelión ante las injusticias. Toda la poesía de Luis Eduardo Aute.

 

 

Ítaca

Es este uno de los poemas más bellos que se han escrito jamás. Refleja una profunda sabiduría, la sabiduría del poeta que, sin necesidad de abandonar su ciudad natal, ha sido capaz de realizar todos los viajes. Las ilustraciones de Federico Delicado han captado la esencia de esta travesía vital.

 

 

 

Los mejores títulos en poesía recibidos la semana anterior al confinamiento están haciéndose compañía mutuamente a la espera de que volvamos a abrir y que alguien se los lleve.

Este será mi premio y mi victoria.
Que una tarde, al leerme,
necesites buscar entre las páginas,
una rosa olvidada, que no existe.
Y al no encontrarla, silenciosamente,
te asomes angustiado a la ciudad,
y veas, por vez primera,
que el acero y los hombres son ceniza.
Que la brisa es un río de palabras marchitas.
Que siempre que se mira bien el mundo
se asiste al acabar de alguna cosa.
Y que a pesar de todo,
muy en el fondo, inexplicablemente,

es hermoso ser hombre hacia la muerte.


Un escritor reconocido. Un poeta desconocido. Este es un libro fruto del desorden y superviviente de las mudanzas, como reconoce Olga Lucas en su introducción a este texto. Después de varios años de un laborioso y exhaustivo proceso de revisón de los documentos que José Luis Sampedro dejó tras su fallecimiento en 2013, aún quedaban algunas cajas por explorar, que albergaban uno de los secretos mejor guardados de su autor.

Sabíamos que fue un novelista extraordinario, un prestigioso economista e intelectual, y ahora, gracias a este maravilloso hallazgo, descubriremos que también fue un magníco poeta aunque muy pocos supieran de su vocación.

La poesía llegó a su vida en un momento clave y supuso el despertar de su voz literaria, una pasión que no abandonó hasta el final de sus días y por la que sentía un enorme respeto. Movilizado en el frente -en ambos- pasó la Guerra Civil siempre acompañado de su diccionario y su libreta, la primera que acogió sus versos sencillos, elegantes y humanos, a la que seguirían otros cuadernos, folios escritos a mano o mecanografiados, corregidos sin cesar a lo largo de toda su vida y guardados en un sobre con la anotación Días en blanco. Este libro reúne cincuenta años de creación inédita y constituye una pieza esencial para entender el legado de su autor. Ahí­ reside la magia de este afortunado reencuentro con una faceta desconocida de nuestro querido José Luis Sampedro.

« En su poesí­a está José Luis Sampedro. En estado puro. Con toda su complejidad. Con toda su humanidad. Con todo su compromiso, con su tiempo y consigo mismo. Con toda su genialidad.» José Manuel Lucí­a Megí­as

 



En esta antología seleccionada por Andrés Amorós combina poemas bien conocidos (los de Garcilaso de la Vega, Gutierre de Cetina, San Juan de la Cruz, Lope) con otros, menos populares pero que merecen serlo: de Ibn-al-Zaqaq, Cristina de Pisan, Gil Vicente, John Donne, fray Damián Cornejo, Oliverio Girondo… Cada poema va precedido por una breve introducción y comentario, dirigidos a un lector no especializado, para situarlo en su contexto histórico. Los poemas se acompañan por las hermosas y delicadas ilustraciones de la artista francesa Lucie Geffré, que contribuyen al atractivo de un libro original y de muy grata lectura.

 

 

 

 



“He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas”

«12 poemas de Antonio Machado» es un recorrido por el legado del autor, desde la lírica modernista de sus primeros versos influidos por Rubén Darío, hasta la brevedad sentenciosa y chispeante de sus últimos libros. El amor y la muerte, el escepticismo y el desengaño, la preocupación por España y la guerra, y el paso inexorable del tiempo marcaron su vida y su obra.

 

 

 



 

 

Lorenzo Oliván reúne en esta Antología su creación de 1993 a 2018 a través de 77 poemas de seis libros y 5 inéditos.

La intensidad no dura.
Hasta la luz,
para poder pensarla,
sentirla como luz,
se aleja a cada instante de sí misma.

Quiero que te hagas noche,
que halles en ti la negación que afirma,

igual que en mi visión
se borra la raíz
para ser ella y otra,

para mirar más lejos,
para llegar más alto.

Nos hace falta olvido
sobre el que levantar lo memorable.

Las islas nos seducen,
pero también las percepciones islas.

«Las percepciones islas», Lorenzo Oliván

Hoy recomendamos tres poemarios que ya tienen algo de rodaje pero que nos encantan, en próximos días tendremos más novedades y más poesía de autores cántabros.

 

Te observo desde la distancia de los imprudentes.

Sin leguas de por medio

y sin lenguas enzarzadas en debates de pasión.

Como una lenta hemorragia lingüística, los versos de La intimidad del armisticio abrigan al lector con el calor de un acto tan íntimo como es la reconstrucción tras el desamor. Un caminar pausado en el que se puede percibir cada paso que dan las diferentes voces que conforman este poemario. En palabras de la mujer que inspiró el poema “Armisticio”, se trata de versos de clama y revolución, luces tenues a la hora de encontrarnos con nosotros mismos y un deseo vehemente por volver a librar la franca batalla del amor.

Entrevista con Silvia Prellezo en El Diario Montañés


Todo debiera ser tan

sencillo

como el aliento de esa tela,

sentir sin doler, sin culpa

por la carne viva

inquieta

sola.


El estudio hipocrático de la biología del ser humano, su equilibrio y observación, es el punto de partida para el desarrollo poético que propone “HUMORES, 6ª acepción”, escrito por Alicia Villares Frías y publicado por Septentrión Ediciones.
Un poemario que indaga en los procesos básicos fisiológicos y sus posibles respuestas psicológicas. Una invitación al lector para recorrer un camino abierto a la exploración y la experimentación.

Reseña en El Faradio

 

QUIERO perdermen en el detalle,

surcarte hasta en el gesto,

refugiarme en tu abrigo.

Antídoto 23.




Montse Barrero en estos magníficos poemas de búsqueda de sí misma, poemas de emociones fuertes tratados como delicadas acuarelas, que luchan, sin embargo, a brazo partido con sus fantasmas, que convierten los momentos de confusión, de rabia o de tristeza en bellas palabras. Antídoto es un libro de laceraciones, pero es también, y fundamentalmente, un libro de afectos que ahora anhelan el reconocimiento del público, de sus amigos, de sus lectores.

Reseña de Carlos Alcorta

 

La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.

La aurora de Nueva York gime
por las inmensas escaleras
buscando entre las aristas
nardos de angustia dibujada.

La aurora llega y nadie la recibe en su boca
porque allí no hay mañana ni esperanza posible.
A veces las monedas en enjambres furiosos
taladran y devoran abandonados niños.

Los primeros que salen comprenden con sus huesos
que no habrá paraíso ni amores deshojados;
saben que van al cieno de números y leyes,
a los juegos sin arte, a sudores sin fruto.

La luz es sepultada por cadenas y ruidos
en impúdico reto de ciencia sin raíces.
Por los barrios hay gentes que vacilan insomnes
como recién salidas de un naufragio de sangre.

Nueva York, la gran urbe, crisol de culturas, ciudad de rascacielos. Poco antes del archiconocido crack de octubre de 1929 llegó Federico García Lorca a Ellis Island, pasó previo antes de instalarse en la Universidad de Columbia, a bordo del transatlántico Olympic y acompañado de su amigo y mentor Don Fernando de los Ríos. El poeta estaba en plena depresión tras romper con su pareja, el escultor Emilio Aladrén, y decidió cambiar de aires, buscar un nuevo espacio vital.

De esa experiencia nación Poeta en Nueva York, un cambio crucial en la evolución del autor granadino. El surrealismo, con sus ansias de renovar el arte, había impactado en un Lorca en plena angustia existencial.

Las vivencias neoyorquinas del poeta han servido al dibujante alicantino Carles Esquembre para diseñar su primera novela gráfica. Lorca: Un poeta en Nueva York (Panini Cómics) se adentra en las pasiones y obsesiones del escritor atendiendo a su epistolario y a los testimonios de quienes le siguieron en dicha aventura.

Artículo completo de David Ruiz Marull en La Vanguardia: Lorca, un poeta en Nueva York

Poeta en Nueva York se publicó en Estados Unidos el dos de abril de 1940, hace hoy ochenta años.

 

 

«Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro», Federico García Lorca

Cinco años antes de ser asesinado tuvo el gran honor de inaugurar la biblioteca de su pueblo. Esto fue en septiembre 1931. Para ello escribió y leyó un precioso discurso ante los habitantes de Fuente Vaqueros en el que repasó las bondades de los libros, la lectura, la cultura y las bibliotecas.

Muchas veces un pueblo duerme como el agua de un estanque un día sin viento, y un libro o unos libros pueden estremecerlo e inquietarlo y ensañarle nuevos horizontes de superación y concordia.

 

«Hablaba Federico, requebrando a la muerte. Ella escuchaba.»
Antonio Machado

«Su mundo era un mundo prácticamente de palabras. Un mundo de metáforas chocantes.»
Jorge Luis Borges

Un volumen inédito que presenta el proyecto inacabado del más grande poeta del siglo XX español: Federico García Lorca.En lenguaje musical se entiende por «suite» una composición integrada por movimientos variados que, no obstante, encuentran su apoyo en la misma tonalidad. Las suites de Federico García Lorca parten de la misma idea, aplicada esta vez a la lírica: establecer series de poemas formalmente heterogéneos que giren alrededor de un tema común. Sin embargo, su temprana muerte truncó el que había de ser un ambicioso proyecto en el que se recogían obras inéditas o ya publicadas, escritas todas ellas entre 1920 y 1923, bajo el signo de una nueva armonía.El presente volumen supone la fiel y ajustada edición a cargo del hispanista Eutimio Martín de un poemario abocetado que ilumina los primeros versos del más brillante poeta de la literatura española del siglo XX. Una perla extraordinaria que muestra una vez más que el universo de Lorca no tiene fin ni parangón.

 

Novela gráfica creada conjuntamente por Ian Gibson y el dibujante Quique Palomo . Muestra a Lorca sin tabúes ni tapujos. Su infancia en la Vega de Granada y su juventud en Madrid como inquilino de la Residencia de Estudiantes. Familia y amores clandestinos; triunfos globales —España y América— y los fracasos de sus intimidades. La proteína de su obra y el desperdicio que supuso su caída a manos de un escuadrón asesino. Una inmolación, con señales de escarmiento, a manos, dice Gibson, “de la que el poeta había llamado poco antes la peor burguesía de España: la granadina”.


Los niños adoran las palabras, y si son rimadas, mejor. Con esta antología descubrirán la magia de los versos. Mi primer abecedario, mi primer atlas… Siempre hay un primer libro que nos ayuda a descifrar el universo. Con Mi primer verso los más pequeños descubrirán que en la poesía hay otros mundos, que detrás de cada palabra se esconden planetas paralelos. Poemas de Lorca, Neruda o Machado acompañados de maravillosas ilustraciones en un libro perfecto para que toda la familia explore las sensaciones que contiene cada verso, con palabras que les harán cosquillas en la lengua y en el corazón.

 

“El cielo es una casa con luces en el vestíbulo
y luces en el salón, luces rosadas y
luces tenues, luces rojas, luces verdes,
luces azules, luces amarillas, resplandores,
relámpagos y luces en el pasillo”.


Había una vez un niño que temblaba de miedo cuando llegaba la noche. Encendía lamparas, velas, linternas y, de haber podido, hubiese dejado al sol brillar sin descanso. Hasta que un día, una niña misteriosa le ayuda a descubrir que la noche tiene escondida una luz muy especial.

Aunque no es exactamente un libro de poesía, la prosa de Ray Bradbury se asoma por el filo del lenguaje poético. Un cuento para los niños que tienen miedo a la noche.

 

 

Este libro ofrece al lector una estupenda selección de los cuentos más simpáticos y disparatados de la inolvidable Gloria Fuertes, que harán las delicias de grandes y pequeños. Le acompañan unas preciosas ilustraciones para hacer de su lectura un momento inolvidable. Incluye el libro Cangura para todo, por el que recibió el diploma de Honor del Premio Internacional Hans Christian Andersen en 1975.

Que el verso sea como una llave
Que abra mil puertas.
Una hoja cae; algo pasa volando;
Cuanto miren los ojos creado sea
Y el alma del oyente quede temblando.

Inventa mundos nuevos y cuida tu palabra;
El adjetivo, cuando no da vida, mata.

Estamos en el ciclo de los nervios.
El músculo cuelga,
Como recuerdo, en los museos;
Más no por eso tenemos fuerza;
El vigor verdadero
Reside en la cabeza.

¡Por qué cantais la rosa, oh Poetas!
Hacedla florecer en el poema;
Sólo para nosotros
Viven todas las cosas bajo el Sol.

El poeta es un pequeño Dios.

Vicente Huidobro

La poesía es una manifestación de la diversidad en el diálogo, de la libre circulación de las ideas por medio de la palabra, de la creatividad y de la innovación. La poesía contribuye a la diversidad creativa al cuestionar de manera siempre renovada la forma en que usamos las palabras y las cosas, y nuestros modos de percibir e interpretar la realidad. Merced a sus asociaciones y metáforas y a su gramática singular, el lenguaje poético constituye, pues, otra faceta posible del diálogo entre las culturas.

La poesía es la fundación del ser por la palabra. Poéticamente hace el hombre su habitación en la tierra.
    Martin Heidegger

La decisión de proclamar el 21 de marzo como Día Mundial de la Poesía fue aprobada por la UNESCO durante su 30º periodo de sesiones, que se celebró en París en 1999.

Poesía es todo lo que se mueve. El resto es prosa.
    Nicanor Parra


De acuerdo con la decisión de la organización Unesco, el principal objetivo de esta acción es apoyar la diversidad lingüística a través de la expresión poética y dar la oportunidad a las lenguas amenazadas de ser un vehículo de comunicación artística en sus comunidades respectivas.

La poesía es como el viento,
o como el fuego, o como el mar.
Hace vibrar árboles, ropas,
abrasa espigas, hojas secas,
acuna en su oleaje
los objetos que duermen en la playa…”

José Hierro


Por otra parte, este Día tiene como propósito promover la enseñanza de la poesía; fomentar la tradición oral de los recitales de poéticos; apoyar a las pequeñas editoriales; crear una imagen atractiva de la poesía en los medios de comunicación para que no se considere una forma anticuada de arte, sino una vía de expresión que permite a las comunidades transmitir sus valores y fueros más internos y reafirmarse en su identidad; y restablecer el diálogo entre la poesía y las demás manifestaciones artísticas, como el teatro, la danza, la música y la pintura.

Organización de las Naciones Unidas

 

¿Cerrajeros locos?
¿Camellos lisérgicos?

Al fin y al cabo los poetas
No son más que gigantes transparentes
Monstruosos globos
Encerrados en una sala enorme
Caminando apenas
Exhalando palabras
Y nubes de café.

Andrés Moreira ..

 

Día mundial de la poesía en la web de Naciones Unidas

Día mundial de la poesía en la web de UNESCO

#Worldpoetryday

#Díamundialdelapoesía

 

Pongo estos seis versos en mi botella al mar
con el secreto designio de que algún día
llegue a una playa casi desierta
y un niño la encuentre y la destape
y en lugar de versos extraiga piedritas
y socorros y alertas y caracoles

Mario Benedetti

 

Déjate mecer, déjate arrastrar,

hasta la orilla del mar.

Helen Catalán presenta el próximo sábado, 7 de marzo,  su nuevo poemario, bellamente editado, en Anaïs Libros. A partir de las 12:30

Helen da forma a sus sentimientos y comparte su intimidad en este libro en el que auna cuerpo y alma, mente y corazón, haciendo palabras su evolución personal. Nos leerá algunos de sus poemas acompañada, a la guitarra, por Edu Andérez.

De nuevo tenemos el gusto de ofreceros una experiencia única.

Mejor desencontrarnos –
Tú ahí — Yo — aquí
con la puerta abierta
que el Océano es — y la plegaria
y ese Blanco Sustento —
la Desesperación.


https://papelenblanco.com/carta-al-mundo-y-otros-poemas-de-emily-dickinson-be96e4bbe3d7



Romeo:
(Tomando la mano de Julieta)
Si con mi mano, por demás indigna
profano este santo relicario,
he aquí la gentil expiación:
Mis labios, como dos ruborosos peregrinos,
están prontos, están prontos
a suavizar con un tierno beso
tan rudo contacto.

Julieta:
El peregrino ha errado la senda
aunque parece devoto.
El palmero sólo ha de besar
manos de santo.
Romeo:
Pues oídme serena mientras
mis labios rezan, y los vuestros
me purifican. (La besa)
Julieta:
En mis labios queda
la marca de vuestro pecado.
Romeo:
¿Del pecado de mis labios?
Ellos se arrepentirán
con otro beso. (Torna a besarla)
— Fragmento de la escena V, acto I,





García de la Concha ha seleccionado 50 poemas de amor en un Breviario que es una joya literaria. Todos los vastos conocimientos de García de la Concha se han condensado al servicio de esta selección que va desde el romance de Fonte frida y el del Prisionero, hasta Octavio Paz y Neruda, pasando por Jorge Manrique, Garcilaso de la Vega, Juan de la Cruz, Cervantes, Lope de Vega, Quevedo, Juana Inés de la Cruz, Espronceda, Bécquer, Rubén Darío, Machado, Juan Ramón, Unamuno, Guillén, Salinas, Alberti, Cernuda, César Vallejo, Miguel Hernández, García Lorca

Las mejores palabras de amor de la lengua española recogidas en un libro-joya para tenerlas siempre cerca.




Para mi corazón basta tu pecho,
para tu libertad bastan mis alas.
Desde mi boca llegará hasta el cielo
lo que estaba dormido sobre tu alma.
Es en ti la ilusión de cada día.
Llegas como el rocío a las corolas.
Socavas el horizonte con tu ausencia.
Eternamente en fuga como la ola.
He dicho que cantabas en el viento
como los pinos y como los mástiles.
Como ellos eres alta y taciturna.
Y entristeces de pronto como un viaje.
Acogedora como un viejo camino.
Te pueblan ecos y voces nostálgicas.
Yo desperté y a veces emigran y huyen
pájaros que dormían en tu alma.

Publicado en 1924, el poemario lanzó a su autor a la fama con apenas 19 años de edad, y es una de las obras literarias de mayor renombre del siglo XX en la lengua castellana.

Estos son los tres libros que Joaquín Marta Sosa ha seleccionado para comentar mañana sábado, 8 de febrero, en Anaïs Libros. Tras las breves reseñas se pueden encontrar enlaces a comentarios más elaborados sobre cada una de las obras y sus autores.

 

Porque ella era la única que conocía los secretos de todos y cada uno de ellos, y sabía que los pequeños y viejos rencores, por viejos y pequeños que fuesen, estaban latentes en la memoria, al acecho, esperando la ocasión de volver al presente, renovados y recrecidos, rescoldos aún tibios que el menor viento podía avivar en llama, o como esas historias en cuyo planteamiento, inocente o cómico en apariencia, está ya la semilla de un final desdichado. Y también sabía o intuía que, si los rencores y agravios habían permanecido aletargados hasta entonces, es porque apenas hablaban entre ellos, solo de tarde en tarde y por teléfono para felicitarse los aniversarios y las Pascuas, o contarse alguna novedad. Y estaba bien que fuese así, pensaba Aurora, para que el viento no desatase la furia de las brasas, para que la historia no se pusiera en marcha y se precipitase ciega hacia su desenlace.

Tras mucho tiempo sin apenas verse ni tratarse, Gabriel decide llamar a sus hermanas y reunir a toda la familia para celebrar el 80 cumpleaños de la madre y tratar así de reparar los viejos rencores que cada cual guarda en su corazón, y que los han distanciado durante tantos años. Aurora, dulce y ecuánime, la confidente de todos y la única que sabe hasta qué punto los demonios del pasado siguen tan vivos como siempre, trata de disuadirlo, porque teme que el intento de reconciliación agrave fatalmente los conflictos hasta ahora reprimidos.

Y, en efecto, la primera llamada de teléfono desata otras llamadas y conversaciones, inocentes al principio y cada vez más enconadas, y de ese modo iremos conociendo las vidas de Sonia, de Andrea, de Horacio, de Aurora, del propio Gabriel y de la madre, y con ellas la historia familiar, desde la infancia de los hijos hasta la actualidad. Tal como temía Aurora, las antiguas querellas van reapareciendo como una lluvia fina que amenaza con formar un poderoso cauce al límite del desbordamiento.

Reseña de Lluvia Fina en El Cultural, por Santos Sanz Villanueva

Reseña del blog Carmen en su Tinta

 

 

«Aquel que no sabe que en poesía

una sola palabra lo cambia todo

no sabe una sola palabra

de poesía»

 

Tres movimientos, la última serie de poemas breves (pero intensos) del aclamado poeta castreño Lorenzo Oliván.

Lorenzo Oliván, la intensidad del chispazo poético

 

la United Fruit, una compañía que, a principio de los años cincuenta, extendía sus redes por Honduras, Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Colombia y varias islas del Caribe, y producía más dólares que la inmensa mayoría de las empresas de Estados Unidos e, incluso, del resto del mundo…en Guatemala se había asegurado el control absoluto del único puerto que tenía el país en el Caribe —Puerto Barrios—, de la electricidad y del ferrocarril que cruzaba de un océano al otro y pertenecía también a su compañía.

 

Guatemala, 1954. El golpe militar perpetrado por Carlos Castillo Armas y auspiciado por Estados Unidos a través de la CIA derroca el gobierno de Jacobo Árbenz. Detrás de este acto violento se encuentra una mentira que pasó por verdad y que cambió el devenir de América Latina: la acusación por parte del gobierno de Eisenhower de que Árbenz alentaba la entrada del comunismo soviético en el continente. Tiempos recios es una historia de conspiraciones internacionales e intereses encontrados, en los años de la Guerra Fría, cuyos ecos resuenan hasta la actualidad. Una historia que involucró a varios países y en la que algunos verdugos acabaron convirtiéndose en víctimas de la misma trama que habían ayudado a construir.

El corazón de las tinieblas: sobre Tiempos recios de Mario Vargas Llosa

 

“Hace muchos muchos años, cuando yo era un crío, cuando había lobos en Gales y los pájaros del color de las enaguas de franela roja se marchaban a toda prisa sobrevolando las colinas con forma de arpa”

“Las Navidades fluyen como una luna fría e inquietante que avanzara por el cielo que aboveda nuestra calle de camino al traicionero mar”

«La Navidad de un niño en Gales» fué escrito para la radio y grabado por Dylan Thomas en 1952 y se publicó por vez primera en 1954.

El relato nos lleva a un pueblo de la costa de Gales, lleno de gatos, carteros y niños ansiosos por jugar con la nieve, que cayó «durante seis días con sus noches cuando yo tenía doce años, o durante doce noches y doce días cuando tenía seis», según nos cuenta el autor al principio del texto autobiográfico cargado de lirismo que nos hará revivir nuestros recuerdos de la infancia.

Las ilustraciones de Pep Montserrat, a la altura del lirismo del texto, acompañan la atmósfera creada por Thomas entre el recuerdo y el sueño y le han sido reconocidas con varios premios.

La edición, bilingüe, permite acercarse a este clásico para todas las edades disfrutando del texto original en inglés y de la magnífica traducción de María José Chuliá.

“Siempre nevaba en Navidad. Diciembre, en mis recuerdos, era blanco como Laponia aunque sin renos. Pero sí había gatos.”

Publicado originalmente en 1823, este poema escrito por el norteamericano Clement C. Moore es un emblema de la Navidad en todo el mundo. Sus versos revolucionaron la iconografía navideña al presentar por primera vez a un Santa Claus vestido de rojo, conduciendo un trineo tirado por renos y llenando de juguetes los calcetines colgados de las chimeneas.

Delicioso para ser leído en voz alta, nunca había sido traducido antes al castellano en volumen exento. Esta edición, que incluye ilustraciones de Ilse Bischoff y Arthur Rackham, ha sido trasladada a nuestro idioma en versos pareados,
siguiendo la métrica del original, por Luis Alberto de Cuenca.

Una pequeña joya, un gran regalo.

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