Med quiere ser escritor, también amar y ser amado, pero le sale regular a veces. Se nutre de literatura y música, recorre bares, librerías y locales de conciertos. El jovencito confuso de No vas a aprender en tu puta vida regresa a Graná (un poco menos jovencito, pero casi igual de confuso).
Este nuevo libro de Miguel, como toda su obra y supongo que él mismo, trata sobre ir hacia el abismo con una sonrisa en los labios. Historias sobre tocar fondo, rehacerse a través del humor y volver a pegársela. Sin cuidado ninguno, sin paracaídas, sin vendajes ni ungüentos; aquí tienes las aventuras de un tío que quiere ser escritor, que ha querido ser cómico, que intenta ser persona y que no da para más (Ignatius Farray).
Si quería ser escritor tendría que aprender de una puta vez a lidiar con el rechazo. Escribir también es eso, tragarse rechazos y seguir hacia delante. Hasta donde yo sé, por mi propia experiencia, escribir es arrancarse la piel, mostrarse totalmente más allá del cuerpo y de la mente y que te rechacen una y otra vez .

