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Enfermeras saturadas

Nuestra pequeña aportación,en un día como hoy, Día Mundial de la Salud; dedicado este año a las enfermeras, es la de acercar su trabajo a través de algunos de los libros que esperan en nuestras estanterías el fin del confinamiento, no son los únicos, pero estos tres nos acercan desde el humor con el que estas profesionales afrontan su duro trabajo en las circustancias más difíciles. Hoy más que nunca.

Una treintena de enfermeras cántabras, la periodista y escritora  @elisabethiborra y el enfermero gallego residente en Madrid Héctor Castiñeira (@EnfrmraSaturada) nos muestran retazos de su día a día en estos libros.

 

Liberar un glande atrapado entre los dientes de una cremallera subida con premura antes de tiempo; que un paciente agradecido te escriba un sentido poema; enfrentarse a la circunstancia más terrible que se puede vivir con un bebé; recibir en urgencias a un puercoespín moribundo; quedarse repasando el álbum de fotos de un paciente junto a su familia tras una visita domiciliaria en plena madrugada.

Este libro ha sido escrito por una treintena de enfermeras (en su mayoría cántabras), en el que relatan curiosidades, episodios y anécdotas (todas ellas reales, aunque siempre escritas preservando la intimidad de los pacientes) vividas en el ejercicio de su profesión con el objetivo de acercar al gran público la faceta puramente humana (y más desconocida) de la enfermería, dejando de lado, en este caso, el ámbito clínico y sanitario.

La impulsora y coordinadora del volumen, la enfermera Pilar Elena Sinobas, que ha desarrollado toda su carrera profesional en Cantabria (principalmente en Atención Primaria y llegando a ser también directora de Enfermería del Área de Santander-Laredo del Servicio Cántabro de Salud y vicepresidenta del Colegio de Enfermería de Cantabria).

Las escenas recogidas en las 112 páginas del libro vienen aderezadas con acuarelas originales de la torrelaveguense Mar Lecuna Gómez. Licenciada en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid, ha creado ex profeso más de una veintena de ilustraciones basadas en los relatos.

 

«Un libro que nos cuenta lo poco reconocida que está la labor de estas personas, cuyo mejor aliado es un indesmayable sentido del humor ante la tragicomedia de la existencia.»
La Vanguardia

Este libro es la demostración de que las leyendas urbanas a menudo se quedan muy cortas con respecto a la realidad. La imaginación de la mente colectiva no llega a la altura de las anécdotas que las enfermeras y los cuerpos de emergencia de este país viven a diario: los enfermos y sus familiares que acuden a estos centros parecen ir en un estado de nerviosismo y despiste que les lleva a protagonizar hazañas verdaderamente surrealistas. La capacidad de sorpresa de estos profesionales es infinita, el ser humano nunca dejará de asombrarles. La misma impresión tendrá el lector: cuando crea que eso es lo más increíble que ha leído jamás, enseguida se topará con un suceso aún más hilarante, desternillante, curioso, escatológico, bestia, alucinante, inaudito, impensable… si piensas que nada puede superar que a alguien se le caigan cuatro metros de intestino al suelo, todavía alucinarás más al leer los extravagantes objetos que la gente se introduce en sus partes íntimas.

 

Un libro más vendido que el ibuprofeno. Son las nueve de la mañana y Satu regresa a su apartamento en la calle del Pez tras un infernal turno de noche en el hospital. Dicen que no hay noche buena, pero esta ha sido especialmente mala. Tanto que, al llegar, no sabe si desayunar o cenar, si ponerse la crema de día o la de noche, o si su melatonina está a punto de hacer las maletas y buscar otro cuerpo con horarios normales. Pero una extraña oferta de empleo en la que buscan a una enfermera zurda ha llamado poderosamente su atención. Así que en vez de irse a dormir, decide enviarles su currículum para ver si, de una vez por todas, deja de ser fija en la temporalidad y puede abandonar el jet lag permanente en el que vive… o al menos descubrir qué oculta esta extraña oferta.

Tras conquistar a cientos de miles de lectores con su particular visión de los hospitales y del mundo sanitario, llega una nueva entrega de nuestra querida Florence Nightingale de las redes sociales. Desde las máquinas de medicación hasta los desayunos en el hospital, pasando por los tubos de analítica o los vendedores que recorren las plantas, nada escapa a esta mordaz e hilarante enfermera.

Enfermera Saturada se define como una enfermera española que busca hacerse un hueco en la sanidad. Empieza los turnos en planta, baja a la UCI, sube a prematuros y termina en urgencias. Esta enfermera se maneja como pocas en las redes sociales, desde donde a diario decenas de miles de personas ven cómo repasa, con humor y descaro, la actualidad de su hospital y la de cualquier hospital de España. Si no tienes claro si una enfermera que pincha en el turno de noche es una DJ, Si estás convencido de que la persona que inventa el tamaño de las pastillas no es buena persona. Si no soportas a las señoras que te dicen en qué vena tienes que pincharlas, este es tu libro.

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