Gala tiene 17 años y una enfermedad que amenaza con quitarle la vida. Tres semanas. Eso es justo lo que el médico le ha dicho que le queda y, mientras tanto, ella ha decidido que no le dirá a nadie que va a morir; ni siquiera a su hermana.
Es justo eso lo que hace que Gala termine en el lujoso Hotel Murphy; lugar donde, hace casi cien años, hubo un doble crimen en el que la conocida filántropa Charlotte Bell fue asesinada.
El hotel esconde secretos y la aparición de un extraño chico que parece de hielo hará que Gala empiece a cuestionarse hasta qué punto las novelas de misterio que lee y los analgésicos que la impiden sentir dolor le están jugando una mala pasada. Otra mala pasada.
Y luego está la historia de Charlotte Bell, ¿y si no todo fue cómo se cuenta en los periódicos?

