Nacido en Castro-Urdiales, se licenció en filología hispánica por la Universidad de Oviedo y trabaja como profesor de lengua y literatura dando clases en un instituto de Santander. Como crítico literario trabajó para “Blanco y negro” el suplemento cultural del ABC entre 1997 y 2003, codirigió la revista de literatura Ultramar y en 2001 coeditó Espacio Hierro, medio siglo de creación poética de José Hierro junto a Juan Antonio González Fuentes para la Universidad de Cantabria. Publicó otros dos ensayos sobre José Hierro y ha traducido a Keats y Emily Dickinson.

Ha escrito libros con textos breves, aforismos y prosa poética:

Dejar la piel. Pensamiento y visión. (1986-2016), Pre-Textos, 2017.

Hilo de nadie, DVD, 2008.

El mundo hecho pedazos, Pre-Textos, 1999.

La eterna novedad del mundo, Comares, 1993.

Cuatro trazos, Biblioteca de Óliver, 1988.

Tres movimientos

Su obra poética ha sido muy alabada por el público y la crítica y reconocida con numerosos premios.

Único norte, Pre-Textos, 1995.

Visiones y revisiones, Qüasyeditorial, 1995. Premio Luis Cernuda de poesía.

Puntos de fuga, Visor, 2001. Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe.

Libro de los elementos. Visor, 2004. Premio Internacional de Poesía Generación del 27.

Nocturno casi, Tusquets, 2014. Premio Nacional de la Crítica 2015 y I premio de las letras Ciudad de Santander

Para una teoría de las distancias, Tusquets, 2018.

Mañana, miércoles 9 de septiembre, en Anaïs Libros, hará una lectura seleccionada de Las Percepciones Islas su antología editada por Pre-Textos y publicada recientemente.

«Asómate a ese vértigo sutil

en que la irrealidad se hace evidencia.

La más común ceguera de este mundo

es ver tan solo lo que todos ven».

 

De vez en cuando viene bien hacer balance, revisar el camino andado. Y muchas veces conviene evitar la tentación de reunir toda la obra. Mejor agavillar de aquí y de allá unas piezas significativas. Es lo que ha hecho Lorenzo Oliván (Castro Urdiales, 1978) en esta antología de su poesía que ha titulado con toda la intención Las percepciones islas. Poemas entresacados de seis poemarios y cinco inéditos componen un conjunto coherente a partir de una voz reconocible.

Reseña de Arturo Tendero en El placer de la lectura

 

 

ESTE ÁRBOL QUE NO ES ÁRBOL

El poema puede irse por las ramas.
Por eso hay que podarlo,
multiplicar caminos en su origen,
para que tome fuerza.

Los brotes que no están también dan fruto.
Y, en el filo
de la hoja que fue
y se llevó el viento,
se hace un corte la luz y habla su herida.

El tronco es lo fatal,
la forma de aspirar a darlo al aire.

Cada cual que entra en él
trae consigo su fronda:

la parte de este árbol —que no es árbol—
que no se ve
pero que más se mueve.

 

El lenguaje de Para una teoría de las distancias es, generalmente, conceptual —palabras fetiche de Lorenzo Oliván se repiten con frecuencia: imán, vértice, médula, ritmo, luz, ebriedad—, pero se transforma paulatinamente en canto para los sentidos, como en el poema «A escala aquí la vida» o en experiencia indagatoria en los sótanos de la realidad y del pasado, como en el poema «Los sentidos». La palabra poética rompe candados, descerraja puertas no para hacer evidente lo visible sino para vislumbrar lo invisible. Oliván rasga las cuerdas del misterio para que su sonido acabe por revelar lo más recóndito porque «esconde cada cosa en sí el secreto / de la mejor distancia / a que debe ser vista».

Párrafo extraído de la reseña de Carlos Alcorta que fue publicada el 15/06/2018 en suplemento cultural Sotileza de El Diario Montañés.

 

CORRESPONDENCIAS

El viento sabe
que a base de soplar
y soplar fuerte fuera de la casa,
al final siempre acaba
soplando dentro de nosotros mismos.

 

Lo primero que destaca de Puntos de fuga es una cualidad que no se suele subrayar en las obras poéticas: se trata de un libro cortés con el lector, colorista a la vez que hondo, variado sin dispersarse, un libro para los ojos y para los oídos, para la inteligencia y para el corazón.

 

Lorenzo Oliván piensa con los ojos, reflexiona con imágenes, no con conceptos. En las realidades más comunes acierta a ver lo que nadie había visto antes que él, lo que nadie, después de leerle, podrá dejar de ver.
Puntos de fuga, escrito a lo largo de un lustro, es un libro que son muchos libros. Cada lector hará su propia selección. La poesía amorosa cuenta con aciertos que, a mi entender, pronto alcanzarán la categoría de clásicos, como el soneto “Centro” o las tres variaciones dedicadas a un tema tópico, la contemplación de la amante dormida, del que Oliván sabe extraer resonancias inéditas. Hay también apuntes de poesía viajera, aparentemente menor, con ejemplos tan excelentes como el primer poema, “Barrio judío”, de la serie dedicada a Praga: “Este reloj no quiere/llegar al tiempo/al que el tiempo llegó/ hace ya mucho. En vano/ marcha hacia atrás huyendo/de la tragedia que ya ha acontecido”.

 

Reseña de Puntos de fuga de José Luis García Martín para El Cultural

 

El próximo miércoles, 9 de septiembre, celebrando que se cumple un año de la apertura al público de Anaïs Libros, tendremos el gusto de recibir en la librería a Lorenzo Oliván que nos deleitará con una selección de lecturas de Las Percepciones Islas.

Aviso a los interesados en asistir.

Debido a las restricciones sanitarias y el limitado aforo de que disponemos se ruega consultar disponibilidad de asientos, que se repartirán por orden de solicitud.

 

Los mejores títulos en poesía recibidos la semana anterior al confinamiento están haciéndose compañía mutuamente a la espera de que volvamos a abrir y que alguien se los lleve.

Este será mi premio y mi victoria.
Que una tarde, al leerme,
necesites buscar entre las páginas,
una rosa olvidada, que no existe.
Y al no encontrarla, silenciosamente,
te asomes angustiado a la ciudad,
y veas, por vez primera,
que el acero y los hombres son ceniza.
Que la brisa es un río de palabras marchitas.
Que siempre que se mira bien el mundo
se asiste al acabar de alguna cosa.
Y que a pesar de todo,
muy en el fondo, inexplicablemente,

es hermoso ser hombre hacia la muerte.


Un escritor reconocido. Un poeta desconocido. Este es un libro fruto del desorden y superviviente de las mudanzas, como reconoce Olga Lucas en su introducción a este texto. Después de varios años de un laborioso y exhaustivo proceso de revisón de los documentos que José Luis Sampedro dejó tras su fallecimiento en 2013, aún quedaban algunas cajas por explorar, que albergaban uno de los secretos mejor guardados de su autor.

Sabíamos que fue un novelista extraordinario, un prestigioso economista e intelectual, y ahora, gracias a este maravilloso hallazgo, descubriremos que también fue un magníco poeta aunque muy pocos supieran de su vocación.

La poesía llegó a su vida en un momento clave y supuso el despertar de su voz literaria, una pasión que no abandonó hasta el final de sus días y por la que sentía un enorme respeto. Movilizado en el frente -en ambos- pasó la Guerra Civil siempre acompañado de su diccionario y su libreta, la primera que acogió sus versos sencillos, elegantes y humanos, a la que seguirían otros cuadernos, folios escritos a mano o mecanografiados, corregidos sin cesar a lo largo de toda su vida y guardados en un sobre con la anotación Días en blanco. Este libro reúne cincuenta años de creación inédita y constituye una pieza esencial para entender el legado de su autor. Ahí­ reside la magia de este afortunado reencuentro con una faceta desconocida de nuestro querido José Luis Sampedro.

« En su poesí­a está José Luis Sampedro. En estado puro. Con toda su complejidad. Con toda su humanidad. Con todo su compromiso, con su tiempo y consigo mismo. Con toda su genialidad.» José Manuel Lucí­a Megí­as

 



En esta antología seleccionada por Andrés Amorós combina poemas bien conocidos (los de Garcilaso de la Vega, Gutierre de Cetina, San Juan de la Cruz, Lope) con otros, menos populares pero que merecen serlo: de Ibn-al-Zaqaq, Cristina de Pisan, Gil Vicente, John Donne, fray Damián Cornejo, Oliverio Girondo… Cada poema va precedido por una breve introducción y comentario, dirigidos a un lector no especializado, para situarlo en su contexto histórico. Los poemas se acompañan por las hermosas y delicadas ilustraciones de la artista francesa Lucie Geffré, que contribuyen al atractivo de un libro original y de muy grata lectura.

 

 

 

 



“He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares
y atracado en cien riberas”

«12 poemas de Antonio Machado» es un recorrido por el legado del autor, desde la lírica modernista de sus primeros versos influidos por Rubén Darío, hasta la brevedad sentenciosa y chispeante de sus últimos libros. El amor y la muerte, el escepticismo y el desengaño, la preocupación por España y la guerra, y el paso inexorable del tiempo marcaron su vida y su obra.

 

 

 



 

 

Lorenzo Oliván reúne en esta Antología su creación de 1993 a 2018 a través de 77 poemas de seis libros y 5 inéditos.

La intensidad no dura.
Hasta la luz,
para poder pensarla,
sentirla como luz,
se aleja a cada instante de sí misma.

Quiero que te hagas noche,
que halles en ti la negación que afirma,

igual que en mi visión
se borra la raíz
para ser ella y otra,

para mirar más lejos,
para llegar más alto.

Nos hace falta olvido
sobre el que levantar lo memorable.

Las islas nos seducen,
pero también las percepciones islas.

«Las percepciones islas», Lorenzo Oliván

Estos son los tres libros que Joaquín Marta Sosa ha seleccionado para comentar mañana sábado, 8 de febrero, en Anaïs Libros. Tras las breves reseñas se pueden encontrar enlaces a comentarios más elaborados sobre cada una de las obras y sus autores.

 

Porque ella era la única que conocía los secretos de todos y cada uno de ellos, y sabía que los pequeños y viejos rencores, por viejos y pequeños que fuesen, estaban latentes en la memoria, al acecho, esperando la ocasión de volver al presente, renovados y recrecidos, rescoldos aún tibios que el menor viento podía avivar en llama, o como esas historias en cuyo planteamiento, inocente o cómico en apariencia, está ya la semilla de un final desdichado. Y también sabía o intuía que, si los rencores y agravios habían permanecido aletargados hasta entonces, es porque apenas hablaban entre ellos, solo de tarde en tarde y por teléfono para felicitarse los aniversarios y las Pascuas, o contarse alguna novedad. Y estaba bien que fuese así, pensaba Aurora, para que el viento no desatase la furia de las brasas, para que la historia no se pusiera en marcha y se precipitase ciega hacia su desenlace.

Tras mucho tiempo sin apenas verse ni tratarse, Gabriel decide llamar a sus hermanas y reunir a toda la familia para celebrar el 80 cumpleaños de la madre y tratar así de reparar los viejos rencores que cada cual guarda en su corazón, y que los han distanciado durante tantos años. Aurora, dulce y ecuánime, la confidente de todos y la única que sabe hasta qué punto los demonios del pasado siguen tan vivos como siempre, trata de disuadirlo, porque teme que el intento de reconciliación agrave fatalmente los conflictos hasta ahora reprimidos.

Y, en efecto, la primera llamada de teléfono desata otras llamadas y conversaciones, inocentes al principio y cada vez más enconadas, y de ese modo iremos conociendo las vidas de Sonia, de Andrea, de Horacio, de Aurora, del propio Gabriel y de la madre, y con ellas la historia familiar, desde la infancia de los hijos hasta la actualidad. Tal como temía Aurora, las antiguas querellas van reapareciendo como una lluvia fina que amenaza con formar un poderoso cauce al límite del desbordamiento.

Reseña de Lluvia Fina en El Cultural, por Santos Sanz Villanueva

Reseña del blog Carmen en su Tinta

 

 

«Aquel que no sabe que en poesía

una sola palabra lo cambia todo

no sabe una sola palabra

de poesía»

 

Tres movimientos, la última serie de poemas breves (pero intensos) del aclamado poeta castreño Lorenzo Oliván.

Lorenzo Oliván, la intensidad del chispazo poético

 

la United Fruit, una compañía que, a principio de los años cincuenta, extendía sus redes por Honduras, Guatemala, Nicaragua, El Salvador, Costa Rica, Colombia y varias islas del Caribe, y producía más dólares que la inmensa mayoría de las empresas de Estados Unidos e, incluso, del resto del mundo…en Guatemala se había asegurado el control absoluto del único puerto que tenía el país en el Caribe —Puerto Barrios—, de la electricidad y del ferrocarril que cruzaba de un océano al otro y pertenecía también a su compañía.

 

Guatemala, 1954. El golpe militar perpetrado por Carlos Castillo Armas y auspiciado por Estados Unidos a través de la CIA derroca el gobierno de Jacobo Árbenz. Detrás de este acto violento se encuentra una mentira que pasó por verdad y que cambió el devenir de América Latina: la acusación por parte del gobierno de Eisenhower de que Árbenz alentaba la entrada del comunismo soviético en el continente. Tiempos recios es una historia de conspiraciones internacionales e intereses encontrados, en los años de la Guerra Fría, cuyos ecos resuenan hasta la actualidad. Una historia que involucró a varios países y en la que algunos verdugos acabaron convirtiéndose en víctimas de la misma trama que habían ayudado a construir.

El corazón de las tinieblas: sobre Tiempos recios de Mario Vargas Llosa

 

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