Cuando los gigantes caminaban sobre Tierra

9 enero, 2020

«la suya ha sido una vida extraordinaria que lo ha llevado a los rincones más oscuros, pero sin perder de vista la búsqueda como arte»

Chris Salewicz

James Patrick «Jimmy» Page, nacido en el pueblo de Heston, en el condado inglés de Middlesex, y que cumple hoy 76 años está considerado como uno de los mejores guitarristas de rock de todos los tiempos. A los 12 años tuvo su primera guitarra y tomó algunas clases, pero su formación fue principalmente autodidacta bajo la influencia de los guitarristas de Elvis Presley, Scotty Moore y James Burton así como Johny Day que tocó con los Everly Brothers.

En 1957 apareció en televisión en un programa de jóvenes talentos. De 1960 a 1962 tocó con los Crusaders de Neil Christian. A partir de 1963 trabajó como músico de sesión trabajando con The Who, The Kinks,   The Rolling Stones, Van Morrison, Marianne Faithfull entre otros. En 1966, tras la marcha de Eric Clapton,  entra a formar parte de los Yardbirds como bajista, aunque finalmente sería guitarrista junto a Jeff Beck.

En 1968, tras la disolución de Yardbirds reune al vocalista Robert Plant, al baterista John Bonham y al bajista y teclista John Paul Jones  para formar una nueva banda, “The New Yardbirds” pero problemas con los derechos del fundador de Yardbirds, Keith Relf, hicieron que, finalmente, el nombre escogido fuese el producto de una broma de Keith Moon (batería de The Who): Led Zeppelin es una de las más grandes bandas del rock, estuvieron activos hasta 1980 con nueve álbumes de estudio, más de 300 millones de álbumes vendidos en el mundo, segunda banda con más discos de diamante tras The Beatles.

Jimmy Page está posicionado en el segundo lugar entre los mejores guitarristas de todos los tiempos por la Gibson Guitar Corporation. La revista Rolling Stone lo ubicó en el tercer puesto. Su solo de guitarra en Stairway to Heaven esta considerado como el mejor en la historia del rock para Rolling Stone y Guitar World.

El periodista británico Chris Salewicz (biógrafo de Bob Marley y de Joe Strummer, cantante de The Clash) es el autor de Jimmy Page.  La biografía definitiva (Libros Cúpula, 2019). Un trabajo honesto, poco complaciente con el líder de Led Zeppelin y sus socios,   genios con un lado oscuro, desbocados en su talento y en sus vicios, capaces de despachar discos maravillosos como  Physical Graffiti y de imponer en una gira por Estados Unidos que nadie pudiera dirigirse a los miembros de la banda  (ni a Peter Grant, su implacable mánager) a menos que uno de ellos hablara primero.

https://www.abc.es/cultura/cultural/abci-jimmy-page-dios-guitarra-desnudo-201904171327_noticia.html

https://www.plasticosydecibelios.com/the-anthology-el-gran-libro-de-tirada-limitada-de-jimmy-page/

 “Intuía desde hace años que todo el cuerpo del catálogo de Led Zeppelin proporciona un increíble libro de texto para cualquier instrumento”

Jimmy Page

 El libro libro de Mick Wall indaga no sólo en la trayectoria artística, la alquimia de esos cuatro o cinco álbumes deslumbrantes que cambiaron la música de los setenta, sino también en las debilidades, adicciones y paranoias de una banda mitológica que llevó el exceso a todos los niveles, con conciertos de más de tres horas, solos interminables, audiencias de más de 70.000 personas y un reguero de hoteles destrozados y demandas millonarias. Detrás de ellos, manejando los hilos, estaba Peter Grant, un ex actor y representante pantagruélico que conseguía los mejores contratos a base de amenazas y de cosas peores, que se rodeó de abogados y matones y que acabó por sucumbir al síndrome del rey Midas en que Led Zeppelin se embarcó casi desde su primera gira. Groupies despechadas, amenazas de muerte, borracheras inverosímiles, palizas intempestivas, montañas de cocaína, piscinas de heroína, accidentes de tráfico y enfermedades mortales forman el contrapunto inevitable a esos aquelarres de música donde las escaleras al cielo no llevaban realmente a ninguna parte. Al fin y al cabo eran sólo cuatro muchachos británicos que tuvieron demasiado éxito demasiado pronto y ninguno de ellos, ni siquiera Page, alcanzó a comprender que el zepelín que hicieron despegar a base de ritmos y melodías inolvidables estaba destinado a arder, como su tocayo, a arder para siempre.

 https://blogs.publico.es/davidtorres/2019/11/22/led-zeppelin-arder-para-siempre/

https://www.losrestosdelconcierto.com/de-led-zeppelin-y-de-gigantes/

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